Crónica del Bilbao BBK Live (+ comentarios de Maiden)   Leave a comment

El estilo este año de el festival Bilbao BBK Live va menos relacionado con nuestro blog que el de el año pasado. Se han dejado a los grupos cañeros para el Kobetasonik, y este se nos antoja un poco deslavado y popero. Pero ha habido mucha música, buena música y unas cuantas anécdotas.

Han pasado unas semana desde el evento, pero creo que ya queda claro que en este blog la puntualidad no es lo que más nos caracteriza, así que ahí va. Además así os puedo mostrar vídeos interesantes. Paso a relatar mi experiencia concierto a concierto, con algún comentario “jebi” por parte de nuestra redactora, y flamante DJ del Kobetasonik, Maiden

PRIMER DÍA

El viernes decidimos comenzar con The Gift. El rock local de Gari no nos atraía mucho y queríamos aguantar bien todo el concierto de The Police. Yo hasta tenía curiosidad por escuchar a Fancy, cuyo cantante ha sido miembro de los prestigiosos Rionocerose franceses.

The Gift es una banda portuguesa muy solvente, con una mezcla de estilos original (pop+rock+cabaret) y una frontwoman muy carismática capaz de pasar de la voz grave a la aguda, y vuelta atrás, sin pestañear. El teclista principal, que además cantaba y parecía ser un miembro con especial importancia en la banda, no paraba por el escenario y nos regaló un solo con un instrumento muy original que sonaba según le acercaba o alejaba las manos.

A The Raveonettes preferíamos no hacerles mucho caso y nos limitamos a pasar por las txosnas (bares) a ver que se cocía. Nos cocíamos nosotros, claro.

Morcheeba había que verlos. A mí me es un grupo que me encanta a pesar de que han cambiado ya dos veces de vocalista. Y de hecho me sorprendió muy gratamente la actual, que aparte de ser muy atractiva y bailar de una manera muy original, tiene una preciosa voz. Los vimos en primera fila y disfruté mucho de su directo.

The Dandy Warhols nos parecía un grupo interesante, pero vimos complicado coger un buen sitio y nos limitamos a verles sentados desde la campa. No sonaron mal pero había que descansar un poco, que quedaba mucho fin de semana.

El comienzo de The Charlatans lo pudimos contempladr de nuevo desde muy cerca, pero no dio tiempo a coger el ritmo cuando ya nos dimos cuenta de que si queríamos ver a The Police desde un buen lugar había que ir cogiendo sitio. Casi 35.000 personas iba a asistir a este concierto.

Efectivamente debimos esperar más de una hora para guardar nuestro puesto bastante cercano al escenario. Pero mereció la pena. Sting está en plena forma, Stewart Copeland aún más, saltando de la batería a un conjunto de percusión que tenía detrás, y Andy Summers se mantuvo a buen nivel. Sin necesidad de ningún tipo de parafernalia y, limitándose a ellos mismos con sus tres instrumentos y sus voces, en el centro del gran escenario, encadenaron sus 20 mayores éxitos uno tras otro, interpretándolos con maestría y dándoles un nuevo toque de aire fresco que yo siempre agradezco en la música en vivo. Algunas canciones hacían echar de menos al original, pero otras le daban un nuevo aire muy interesante. Quedando, en conclusión un concierto que daba gusto no haberse perdido.

Fancy resultó ser muy apropiado para escuchar desde lejos mientras tomábamos algo. Se trata de un estrambótico y divertido personaje de identidad sexual confusa salido, como más arriba he comentado, de haber colaborado con el grupo electrónico francés Rinocerose, según me indicó un amigo. El estilo era un rock-fucky bastante ineteresante, con una interesante versión del “I’m So Excited” de las Pointer Sisters.

A falta del vídeo de Fancy pongo la versión original, siempre interesante de recuperar:

Hasta aquí dió la noche, y decidimos ir a casa a descansar, muy inteligentemente, que el fin de semana iba a ser muy largo.

SEGUNDO DÍA

El sábado lo llegamos hasta pasados los dos primeros conciertos de Dynamo y Krakovia, que no nos parecían suficientemente atractivos como para ir temprano.

Comenzó la cosa -para nosotros- con Pingeon Detectives. Un grupo de brit-pop bastante animado con una pose rebelde que podría asemejarse a la de los míticos Oasis, y con canciones animadas y marchosas, aunque quizá muy parecidas unas a otras. Me llamó especialmente la atención el tema “I’m Not Sorry”:

Pero lo más divertido de este grupo era lo inquieto y bestia que era el cantante, que lanzaba el micrófono muchos metros hacia el cielo y lo recogía nuevamente tirando del cable una y otra vez. También daba patadas a los bafles y elevaba focos apagados del suelo para apuntar al respetable, haciendo que los que se ocupan de mantener todo en orden en el escenario acabasen totalmente desquiciados. Muy gracioso.

Con The Sunday Divers decidimos que teníamos más sed en ese momento que ganas de música, e hicimos lo propio. Ahí comenzó a llover y la mayoría de nosotros decidimos mantenernos al resguardo del bar de Jack Daniel’s sentados en sus maravillosos “pufs” y comiendo unos deliciosos bocatas, mientras escuchabamos el concierto de The Fratellis, que sonaron muy bien.

Añado unas líneas de mi compañera redactora Maiden, apropiadas para el momento:

Como ya he dicho más de una vez -MONSTERWAY- la vida del metal no es para cualquiera. No hay más que ver festivales paralelos como Kobetasonik/Bilbao BBK live, en el mismo recinto y con la misma promotora.

He asistido a los dos y tengo que decir que me pareció indignante ver, nada más llegar al BBK live, una gran carpa acogiendo una barra específica para privar whisky americano que todos conocemos -A.K.A. Juan Daniel- , con un montón de puffs y mesitas bajas en plan jaima. Ese maravilloso lugar habría estado lleno de heavies poniéndose tibios a whisky si hubieran tenido a bien ponerlo en el otro festival. Pero, ¿qué es lo que pasa?, que nuestro brillante culo metálico no se merece tantas exquisiteces. Claro, ni siquiera pudimos tener para nosotros a los chicos de telecubata que deambulaban por allí.

Con Lenny Kravitz la lluvia seguía y su concierto se nos hizo un poco monótono, por lo que la decisión fue meternos en un maravilloso iglú que Eristoff parecía haber montado especialmente para nuestro deleite. Copas deliciosas y resguardo de la lluvia. No queríamos más en ese momento, para esperar a que comenzase el concierto de R.E.M., que sí que no queríamos perdernos.

Maiden también tuvo aquí algo que decir:

Además, junto a la carpa-jaima se encontraba un gran iglú hinchable de cierta marca de vodka, dentro del cual se podían degustar ricos combinados con vodka de colores servidos por hermosos y hermosas camareros y camareras. Por si fuera poco, podías desestresarte de tanto sufrimiento aullando cual lobo en un micrófono puesto para la ocasión. Cómo nos habría gustado en nuestro oscuro festival poder emular al gran Michael Kiske refrescándonos, de mientras, con un poco de alcohol aliñado con refrescos de frutas exóticas.

El concierto de R.E.M. fué muy bueno, a pesar de que la lluvia lo deslavó inevitablemente. Fue muy divertido ver lo ingenioso de muchos de los asistentes para resguardarse de la lluvia con plásticos, tapas de contenedores de basura y otros enseres. Pero había por supuesto también lugares más lógicos, como las tiendas de ropa y merchandising, la carpa o la tienda de Vodafone. Maiden opina…

Punto y aparte merece la caseta de Vodafone, cosa que tampoco tuvimos los heavies. Se conoce que como nuestra poderosa voz llega a todos los sitios no nos hace falta teléfono. “The power of steel”, oigan. Para más bemoles la caseta en cuestión era como una casa de cuento, salían pompas de jabón, podías tocar dentro con algo que parecía el Guitar Hero apoyado en todo momento por maravillosas y maravillosos azafatos y azafatas. Externamente era una pantalla donde se movían dibujitos de colores. Hasta podías comprarte un “peruco” guay en la carpa anexa -Si, si, como suena, una marca de relojes estuvo ahí por si habías cometido el grave error de llegar al superfashion BBK live sin uno- y escuchar música alternativamente a los conciertos en la gran carpa-hangar (perdón, ahora era la carpa Vodafone, oh) donde yo estuve poniendo música solo durante unas horas el fin de semana anterior. En fin, todo maravilloso. Y para los heavies, Mordor.

Pero volviendo al tema, apoteósico asistir al “Losing My Religion” en directo.

A Prodigy no podíamos quedarnos. Llovía demasiado y queríamos secarnos. Además en el Azzurro nos esperaban unos cuantos amigos para transformar la noche de conciertos en una noche de copas, al cierre del mismo…

TERCER DÍA (y último)

El domingo iba despacio. Habíamos trasnochado mucho más de lo debido. Había quien se había dejado inundar el bolso con el teléfono móvil dentro, y algunos problemillas más. Tras subsanarlos conseguimos llegar al concierto de los Blues Brothers, gracias a que comenzó con un importante retraso.

Un concierto muy divertido. Da gusto ver a monstruos de la música como estos en el escenario a unos pocos metros de ti. Lo hicieron fenomenal, y sin necesidad de recurrir a todos los clásicos de la banda, que hubiese sido lo fácil. Uno de ellos al que sí recurrieron fue “Sweet Home Chicago”…

Riders on the Storm, o lo que queda de The Doors, estuvieron simpaticos. El guitarrista y el teclista, que son los miembros originales demostraron su maestría. Y el cantante, que brillaba más por su atractivo físico y elegancia que por su voz, estuvo muy en su papel y demostró que se puede sustituir a Jim Morrison sin imitarle y hacer un concierto interesante. Aquí os pondré un vídeo del concierto en concreto y se lo dedico a nuestra redactora Maiden, que disfrutó especialmente de él:

Lo siguiente fue ZZ Top, que estuvieron sensacionales, a persar de que su estilo me resulta monótono para aguantar un concierto entero depié despues de un fin de semana tan agitado. De todas maneras cualquier sacrificio es pequeño para ver en directo interpretar “La Grange” a estos dos monstruos de las cuerdas del bajo y la guitarra…

Ya no teníamos fuerzas para mantenernos de pié y teníamos hambre, por lo que fuimos a la cervecera a cenar como reyes mientras los reunidos Tequila interpretaron un previsible concierto, que no me hubiese importado disfrutar en otras circunstancias.

Sólo tres de nosotros aguantábamos ya en pié cuando empezaba, con dos horas de retraso, el concierto de Madness. Pero mereció la pena, y mucho, mantenerse allí. Fue uno de los mejores conciertos del festival. Divertidos, perfectos en la interpretación y contagiando una marcha que nos mantuvo saltando hasta casi las cuatro de la mañana, a pesar de que pocas horas más tarde muchos teníamos que ir al trabajo.

Conclusiones de Maiden:

A los “jevis” :

– Nos gustan los pufs.

– Usamos teléfono.

– Nos gusta el whiskey americano servido en vasos guays con regalo incluido.

– Nos gusta el telecubata, así no tenemos que movernos del sitio si queremos algo que no sea cerveza.

– Nos gustan los azafatos y azafatas, y las camareras vestidas de caperucitas azules que hacen aullar.

– No nos gusta que mochilaman tenga que suplicar para que le pidan un katxi. Eso no se hace, hombre. Hay que darle trabajo como hacemos nosotros.

Publicado 31 julio, 2008 por LuBlue en Concierto, Pop, Rock

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